Viñedo: Viña La Palma, en el pago Balbaína de Sanlúcar de Barrameda: unas tres hectáreas de palomino de alrededor de sesenta años, podadas en vaso. Aranzá procede de una parcela de una aranzada, la medida agraria tradicional de la zona, equivalente a media hectárea. Viticultura ecológica y vendimia manual.
Suelo: Albariza de tosca cerrada, la variante más dura y compacta de la albariza, con alrededor de un 60% de carbonato cálcico, que aporta finura, equilibrio y una textura sedosa.
Clima: Atlántico, con la influencia directa del océano y de la desembocadura del Guadalquivir, que modera las temperaturas del verano.
Vinificación: Uva despalillada y prensada. Fermentación espontánea con levaduras autóctonas del viñedo, sin control de temperatura, en botas de 500 litros que han criado manzanilla.
Envejecimiento: Dos meses sobre lías finas en la propia bota y seis meses de reposo en depósito de acero inoxidable. Se embotella sin clarificar, con una filtración ligera y una dosis mínima de sulfuroso.
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