Viñedo: Quinientas hectáreas de viñedo en Gibalbín y Santa Lucía, dentro de Jerez Superior, con un rendimiento medio en torno a los 9.500 kilos por hectárea, gracias a la poda en doble cordón y a un microclima interior que favorece una buena maduración de la uva
Suelo: La albariza, la tiza blanca característica del marco de jerez: un suelo muy poroso, capaz de retener el agua de las lluvias de invierno y liberarla poco a poco durante el verano, lo que permite a la vid resistir la sequía estival sin necesidad de riego
Vinificación: Vendimia manual desde mediados de agosto. Fermentación de base en depósitos de acero inoxidable a 15ºC durante quince días, con levadura autóctona seleccionada por la propia bodega, buscando una base fresca y limpia sobre la que construir la segunda fermentación
Envejecimiento: Segunda fermentación en botella por el método tradicional, con veinte meses de crianza sobre lías antes del degüelle, realizado sin azúcar añadido para respetar la finura del vino base
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