Viñedo: Nace de la parte más alta del Pago Chafandín, en la finca El Quiñón, con cepas de tinto fino de más de 50 años orientadas al sur que producen menos de un kilo de uva por cepa, de bayas muy pequeñas.
Suelo: Muy pobre, con abundante canto rodado.
Clima: Año seco, con un invierno de mínimas muy bajas, una primavera con ola de calor en mayo y un brusco descenso de temperaturas en junio, y un verano de tormentas con granizo. Las lluvias de agosto permitieron completar la maduración, y la vendimia empezó el 2 de octubre con uva sana y de gran calidad.
Vinificación: Vendimia manual en cajas de 15 kilos, por sectores y según el momento de maduración de cada uno, que se elaboran por separado. Fermenta durante 11 días a 26 ºC en depósitos de 3.000 litros, con una maceración de 19 días. Sed de Caná solo se embotella en las añadas en las que, tras las catas en barrica, el vino lo merece, y la selección rara vez supera unas pocas barricas.
Envejecimiento: Se cría 24 meses en barricas nuevas de roble francés de 300 litros y se afina después durante 12 meses en un depósito de hormigón. Tiene un enorme potencial de guarda.
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