Hemos aprovechado los últimos días de invierno para hacer un recorrido por los proyectos bodegueros del grupo Martín Códax y Adegas Galegas ubicados en Rías Baixas, Ribeiro, Condado de Tea, el Bierzo y Monterrei.
Comenzamos nuestra aventura en el Bierzo, una de las regiones vitivinícolas que más está creciendo en reconocimiento en los últimos años. El éxito de esta D.O.P. ubicada en la provincia de León se debe tanto al estilo de sus vinos como al gran potencial de variedades implantadas como la Mencía y la Godello, cada vez más demandadas. Además, en la zona se está desarrollando una filosofía de trabajo muy similar a la de regiones históricas como la Borgoña francesa, apostando por una clasificación más precisa de los vinos, no solo por su Denominación de Origen, sino también por otras particularidades que ponen en valor el origen y las características únicas de cada viñedo. Aquí visitamos Cuatro Pasos y Adegas Galegas, pudiendo disfrutar de joyas como Pizarras de Otero, Cuatro Pasos Rosé, Cuatro Pasos Black, Martín Sarmiento Villa Otero del Toral y Martín Sarmiento Villa Valtuille de Arriba.
Nuestra segunda parada fue en el extremo oriental de Galicia que hace frontera con Portugal. Sí, en Monterrei. Se trata de un territorio de valles abiertos y con un clima algo más continental que el del resto de la comunidad, condiciones que aportan un carácter particular a sus vinos. En esta zona visitamos las bodegas donde se desarrollan los proyectos Mara Moura, impulsado por Martín Códax, y Terras do Cigarrón, de Adegas Galegas, que elaboran vinos blancos a partir de la variedad Godello, una de las uvas blancas más representativas de Galicia. Esta variedad encuentra en Monterrei un territorio ideal gracias a sus suelos, el contraste térmico entre día y noche y la maduración pausada que permiten obtener vinos con gran equilibrio, frescos pero estructurados, con una marcada expresión mineral y aromas que recuerdan a fruta blanca, cítricos y notas florales.
En tercer lugar, fue el turno de Ribeiro y Condado de Tea. Ribeiro se encuentra en el interior occidental de Galicia, una zona algo denostada en los últimos tiempos en los que se ha destinado a la elaboración de vinos de volumen, pero con un enorme potencial donde muchas bodegas empiezan a poner el foco. Y por supuesto, no ha pasado desapercibida para Martín Códax y Adegas Galegas, que apuestan fuertemente por la zona y su variedad más extendida, la Treixadura, con sus vinos Anxo Martín y Terras do Castelo respectivamente.
Próximo a Ribeiro, pero dentro de la Denominación de Origen Rías Baixas, encontramos la subzona del Condado de Tea, donde la Albariño vuelve a ser protagonista. Aquí el grupo Martín Códax se instaló en el emblemático Pazo de Almuiña para elaborar sus vinos, al paso del Río Miño que hace de frontera natural con Portugal. Se trata de un enclave precioso con un encanto especial, donde se elaboran los vinos de la línea de Veigadares, albariños con un perfil menos salino si cabe y una acidez no tan mordiente, que se complementa con un fantástico trabajo de lías y crianzas en barrica para dar vida a grandes vinos con capacidad de envejecimiento y producciones limitadas: Veigadares y Gran Veigadares.
Por último, cerramos el círculo de nuestro recorrido por las zonas vitícolas de la España noroccidental con la visita al Salnés, el epicentro de Rías Baixas, de la mano de Martín Códax.
Tuvimos la suerte de conocer Pé Redondo, un laboratorio de la viticultura atlántica y uno de los viñedos más singulares del grupo. De aquí provienen algunas de sus etiquetas de Albariño más especiales, y desde hace más de 20 años sirve también como viñedo de investigación. Aquí, el grupo Martín Códax desarrolla ensayos sobre nuevas formas de conducción, marcos de plantación, y, sobre todo, variedades resistentes a enfermedades y con capacidad de adaptarse al cambio climático. Un espacio para la investigación que supone para el grupo una oportunidad para afrontar los retos de la viticultura del futuro, preservando el carácter de sus variedades y de su clima.
Y tras esa grata experiencia en Pé Redondo, acabamos con la visita a la bodega original y principal de Martín Códax, en Cambados. Allí nos acompañaba la enóloga de la bodega, Katia Alvarez, quien nos dio a conocer sus últimas elaboraciones más singulares, como Finca Xieles o su Orange Wine de Albariño.
Para concluir con la experiencia, disfrutamos de una cata dirigida también por Katia, con la ría de Arousa de fondo, todo un espectáculo. Allí catamos los vinos terminados de Martin Códax, Organistrum, Vindel y Gallaecia.
Sin duda, un viaje para recordar que nos hizo poner aún más en valor todo lo que estas zonas tienen para ofrecer al sector vitivinícola. ¡Gracias a todos y hasta la próxima!
Productos relacionados
Descubre más productos del catálogo.
Galería de imágenes
Descubralo a través de un recorrido visual por el puesto.